FIDELYA le pone nombre a cada visita: la carta, el pedido de la mesa, el club de puntos y un panel donde por fin ves personas y no solo boletas. Todo sobre el mismo QR.
Un local lleno no es lo mismo que un local sano. Lo que sostiene la caja no es el flujo: son los pocos que vuelven muchas veces. Y a esos, hoy, no los conoces por su nombre.
del volumen de pedidos de un restaurante puede venir de apenas el 7% de sus clientes.
Toast + Resy · The Regulars Report 2026más utilidad por subir la retención de clientes apenas cinco puntos.
Frederick Reichheld, Bain & Company · vía Harvard Business Review, 2014más caro conseguir un cliente nuevo que mantener a uno que ya te conoce.
Harvard Business Review · «The Value of Keeping the Right Customers», 2014de los ingresos de Starbucks en sus locales propios de EE.UU. pasa por su programa de socios: más de US$13.000 millones al año.
Starbucks · resultados año fiscal 2025Los clientes regulares son 80% más propensos a probar un plato nuevo — ya confían en tu cocina. La carta nueva se la vendes a ellos primero.
77% de los comensales dice que propina mejor en los locales donde es habitual. A tu equipo también le conviene.
El 83% de las visitas de un regular se agenda con anticipación, contra 48% del resto. Tu semana deja de ser una sorpresa.
Las tres cifras de arriba: Toast + Resy, The Regulars Report 2026.
Son las que usamos para saber si un local nos necesita. Si puedes contestar las tres con datos y no de memoria, no te hacemos falta.
El QR está en la mesa. Se abre la carta en el navegador, sin descargar ninguna app.
Correo o Google y ya tiene número de socio. Desde ahí cada visita queda anotada.
Arma el pedido desde su mesa. Tu equipo lo ve en la app de sala y lo manda a cocina.
Al cerrar la cuenta el garzón escanea su código. Dos segundos, y el consumo queda con nombre.
El premio está a dos o tres visitas de distancia. Esa es la parte que lo trae de vuelta.
Escanea el QR de la mesa y ahí está tu carta completa, con tus fotos, tus precios y tus promociones. Puede armar el pedido, sumarse al carrito de los que están sentados con él y reservar para la próxima. Todas estas capturas son de demo.fidelya.cl, la instalación de demostración que está en línea ahora mismo.
Capturas reales de demo.fidelya.cl — el pedido, el carrito compartido y el historial son de dos cuentas sentadas en la misma mesa. La app no cobra en línea: el pago sigue siendo en tu caja.
Cada persona que se hace socia recibe un número, un código QR y una cuenta de puntos. El garzón escanea ese código al cerrar la cuenta y el consumo queda con nombre. A partir de la tercera visita, el premio deja de ser una promesa.
La tasa de acumulación es configurable entre 1% y 5%; 3% es nuestro valor por defecto. Como el premio se cobra al precio de carta y no al costo, el programa se autofinancia: el descuento efectivo no puede pasarse de la tasa que tú elegiste. El 0,45% sale de aplicar tu costo de insumos y el porcentaje de puntos que nunca se canjean. El primer premio se subsidia a propósito — tiene que estar a dos o tres visitas, o el cliente no juega. Todo esto está documentado en el paper de economía de puntos con el que calibramos cada club.
Un programa de puntos lo tiene cualquiera. Lo que no tiene nadie es una comunidad que publique lo que se comió en tu local y que se conozca dentro de tu local. Space es el feed de la casa; Fidelove conecta a los que están ahí esta noche.
Capturas de demo.fidelya.cl — el match y el chat son entre dos cuentas reales. Space y Fidelove se encienden y apagan por local: no todos los quieren, y no pasa nada.
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Todo lo anterior funciona en el navegador, sin descargas. Cuando el club ya tiene socios que vuelven, el paso siguiente es una app nativa con tu marca: tu ícono en la pantalla del teléfono, notificaciones que llegan con la app cerrada y pantallas hechas a la medida de tu local. Las de este capítulo son de Happy People Teatro Restaurant, que ya tiene la suya y nos dejó mostrarla.
Capturas de la app nativa de Happy People, publicadas con su permiso. La app propia es una etapa aparte y se cotiza aparte; la fecha de publicación en App Store y Google Play depende de la revisión de cada tienda, no de nosotros.
Hasta acá, lo que ve tu cliente.
El cliente pide desde su teléfono y el garzón lo ve desde el suyo, en la misma mesa y al mismo tiempo. Es la app de FIDELYA para el equipo: mesas, comandas, POS, ficha del socio y cuenta dividida. El otro extremo de cada escaneo.
Maquetas de la app de meseros, construidas con los componentes y los colores reales de la app. Los nombres de socios y los platos son ilustrativos.
Cada escaneo al cerrar la cuenta deja un dato: quién, cuánto, cuándo y qué pidió. Con eso el panel puede responder cosas que una caja no responde.
Grabación del panel de demo.fidelya.cl, sin cortes: el cliente escanea el QR de la mesa I3 y aparece ahí con su nombre. Diez mesas en dos zonas, quién está sentado, hace cuánto y cuál está llamando.
Falta alguien que lo lea entero.
Hasta acá cada módulo guardó lo suyo: la mesa, el pedido, el punto, la foto, el voto a la música. AURA los lee juntos. Así ve una noche en tu local — cada cliente, cada mesa, cada producto pedido, cada interacción convergiendo a un solo lugar.
Vista ilustrativa con datos de ejemplo. Los arcos rosados son matches de Fidelove; la línea punteada roja, un dislike en la música; el arco azul bajo las mesas, gente de mesas distintas que se conectó. El grosor de cada arista a un producto codifica satisfacción.
Diez socios, seis meses, un punto por visita. Tres rompen su propio ritmo en el último tramo — no el promedio del local, el suyo. Esos son los que AURA marca, y el resto no se toca. Un cliente que siempre vino una vez al mes sigue viniendo una vez al mes: no está en riesgo, está en su ritmo.
Siete días por cinco tramos. El color no es cuánto vendiste: es cuánta gente con nombre entró. Son dos curvas distintas y hasta ahora sólo veías la segunda. Acá se ve dónde poner al mejor garzón y qué noche no necesita promoción.
Un cliente que venía cada dos semanas y lleva cinco sin aparecer no es lo mismo que uno que viene una vez al mes. AURA compara a cada persona consigo misma y ordena la lista por riesgo.
Redacta el mensaje con lo que esa persona suele pedir y con un beneficio que calza con el costo de tu carta. No manda un cupón genérico a toda la base.
La campaña queda en borrador. Tú ves a quiénes va, qué dice y cuánto cuesta antes de que salga. Se aprueba, se edita o se descarta.
Preferimos decirlo antes que en la demo. AURA escribe y envía por correo y por notificación push. No manda WhatsApp saliente, no toma pedidos, no confirma reservas y no cobra. Lo que hace lo hace sobre tu propia data, dentro de tu panel, y se apaga con un interruptor.
AURA viene en el plan Pro. Los planes de abajo dicen exactamente dónde entra cada cosa.
Precios de bares y restaurantes, mensuales y más IVA. Se parte por donde te sirva y se sube cuando el club ya está girando. No hay contrato de permanencia ni costo de instalación en los planes web.
La carta y el club. Lo mínimo para empezar a saber quién entra.
Todo lo de Start, más la operación completa de la sala y la cocina.
Todo lo de Growth, más la capa que lee tu data y te dice a quién llamar.
Cada sucursal con su carta, sus precios y sus horarios; el socio, uno solo, con el mismo saldo en todas. Más panel consolidado, catering y API de datos.
El detalle completo por rubro — restaurante, bar, cafetería, discoteca, food truck, barbería, spa y heladería — está en fidelya.cl/pricing. La app nativa con tu marca se cotiza aparte y no cambia la mensualidad.
No hay que imaginarse nada. Entra al demo desde tu teléfono, escanea, arma un pedido, hazte socio y mira cómo se ve tu local del otro lado. Después hablamos.
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